Hay un momento en Islandia que casi nadie te cuenta. No es cuando ves la aurora boreal ni cuando llegas a una cascada gigante. Es cuando llevas varios minutos manejando sin anuncios espectaculares, sin tráfico, sin bocinas... y te das cuenta de que el silencio también puede sentirse inmenso. Por eso no recomendamos Islandia a cualquiera. Lo recomendamos a quien necesita hacer una pausa de verdad. A quien cambió el sonido de los árboles por notificaciones y quiere recordar cómo se siente respirar sin ir con prisa. Hay lugares donde el viento es tan fuerte que aprendes a abrir la puerta del coche con las dos manos. Parece un detalle mínimo, hasta que entiendes que Islandia siempre encuentra una forma de recordarte que aquí manda la naturaleza. Aquí los paisajes no compiten por llamar tu atención; simplemente están ahí. Puedes caminar entre el hielo de Jökulsárlón, dejar que el vapor de Blue Lagoon te haga olvidar el reloj, recorrer la costa hasta Reynisfjara, donde el mar golpea una playa negra que parece pertenecer a otro planeta, o detenerte frente a Skógafoss sin sentir que tienes que ir corriendo al siguiente punto del itinerario. Y si el cielo decide regalarte una aurora boreal, entenderás que lo más especial del viaje nunca fue verla. Fue haber llegado con el tiempo suficiente para esperar a que apareciera.
¿Cuándo viajar a Islandia?

Si tu objetivo es vivir la Islandia más auténtica, te recomendamos tener en cuenta los meses de septiembre y octubre, ya que por factores como la lluvia, la temperatura, la afluencia de turistas y las horas de luz, son los meses en los que podrías disfrutar al máximo el país. Los paisajes empiezan a teñirse de tonos dorados, hay menos visitantes que en pleno verano y las noches vuelven a ser lo suficientemente oscuras para aumentar las posibilidades de ver auroras boreales. Además, el contraste entre el aire frío y el agua caliente de lugares como Blue Lagoon o la Sky Lagoon hace que la experiencia se sienta todavía más especial.
Descubre Islandia a tu manera
Puedes recorrer sus principales paisajes, buscar auroras boreales, conocer sus volcanes y glaciares, relajarte en aguas termales o alejarte de las rutas más conocidas para descubrir pequeños pueblos y paisajes menos concurridos. Antes de planear tu viaje a Islandia, vale la pena preguntarse qué buscas vivir: ¿aventura?, ¿naturaleza?, ¿fotografía?, ¿relajarte?, ¿conocer la cultura local? o ¿simplemente escapar de la rutina? Dependiendo de tus intereses, podemos ayudarte a crear un itinerario pensado para que disfrutes Islandia a tu manera.

